jueves, 11 de septiembre de 2008

El Universo de Abril...


Todos los días recorro el mismo trayecto. De mi casa a la universidad o viceversa. Hay quienes me dicen que deje de usar el mismo camino, porque puede ser peligroso, que de vez en cuando coja otro o que busque con quien irme. Pero es el único que me sé y después de tantos años me acostumbre. Ya hasta soy amiga del dueño de la panadería donde siempre salgo a coger el bus cerca de mi universidad y también de la señora que vende minutos en la esquina de la unidad donde vivo.
Si fuera peligroso, ya me hubiera pasado algo.

La gente en esta ciudad se asusta por todo. Que hay ladrones, que los atentados terroristas, los violadores y hasta los capuchos de la Universidad del Valle con sus revueltas. Pero entonces yo me pregunto, ¿Qué hacemos si ésta situación posiblemente va a seguir pasando?, ¿Nos escondemos? ¿Nos vamos de la ciudad? Yo por eso aprendí a vivir reconociendo lo que pasa pero sin temerle a que siga sucediendo.

Sofía es una de las que se llena de terror y pánico por todo lo que sucede. Si por ella fuera yo no andaría tan relajada como ando por la ciudad.

Vivo en el sur pero mi Universidad queda en el Oeste de la ciudad, justo al frente del Río Cali. Me encanta irme caminando con mis compañeros de Arte por ahí. Pensar en la vida, en la ciudad y en como amaría haber estado en la Cali de mi escritor favorito, Andrés Caicedo. No se si ya me he vuelto medio melancólica con ese tema, pero cada vez creo más en la afirmación que un día el hizo “Cali es una ciudad que espera, pero no le abre las puertas a los desesperados”. Y yo soy una de esas desesperadas.
Mi vida y sobretodo mi estado de ánimo depende muchas veces del lugar donde me encuentre.

Mi universidad es pequeña, no es la mejor en la ciudad pero me encanta como es, tiene muchos talleres en los que normalmente estoy, ahí veo casi todas mis clases. Para mi la universidad es el espacio donde exploro cada vez más mi interior a medida que voy aprendiendo más sobre la evolución del arte a través de los años. Allá soy muy curiosa, pregunto de todo. Mis compañeros dicen que odian eso de mí, pero la verdad cada vez quiero saber más y más de las cosas que me enseñan.

En mi casa es otro cuento. No hablo mucho con mi hermana, sólo lo necesario. Me pregunta como me fue y si tengo muchos trabajos, y ya. Creo que el hecho de verla como mi madre o la que me quiere arreglar mi vida a su modo ha hecho que me aleje y no me interese que ella sepa mucho de lo que me pasa. Odio que me juzguen, y Sofía quiere hacerlo todo el Tiempo.
Creo que puedo afirmar, que cuando estoy en la casa no soy del todo feliz. No lo siento como mi hogar. Es el lugar en el que me toco vivir mientras logro graduarme y ver como empiezo a conseguir mi propia plata, y mi independencia.
De la ciudad me gustan muchas partes. San Antonio es mi favorita.
Allá mantenía todos los sábados con Samuel. Hablo en pasado porque las cosas ya no son así y eso me tiene un poco triste y hasta decepcionada.
Samuel consiguió Novia y después de eso se olvido de mí. A lo mejor empecé a ser un estorbo para el. Todavía no lo sé. Sólo me busca cuando necesita un concejo o simplemente siente la necesidad de hablar con alguien y desahogar todas sus culpas.
Siempre ha sido así, no entiendo porque no he logrado acostumbrarme.

Desde que lo conozco han pasado ya como seis o más novias, nunca se enamora, las consigue cada vez que le hace falta una nena al lado que lo consienta. Las enreda hasta poder llevarlas al segundo paso. Sí, a la cama. Y después que se lo dan, parece que pierde todo el interés en ellas. Y si la nena sigue detrás de el, la busca cada vez que quiere acostarse con alguien y ya.

Siempre supe que Samuel como amigo era el mejor, pero que pobre de las que quisieran ser sus novias.

La de ahora se llama Samanta, y la pobre esta muy enamorada. Es con la que más ha durado, ya llevan cuatro meses, porque no entiendo como pero es la única que no se ha dejado enredar tan fácilmente.
Pero hace unos días me entere que no es la única con que está saliendo.

Nunca me he metido en las relaciones de Samuel porque el vera que hace con su vida, pero no soporto la infidelidad y cuando me lo contó, sentí por primera vez rabia con el.
Le pegue una vaciada que hasta me arrepiento de algunos comentarios que le dije porque finalmente no me lo hizo a mí.
Desde ese día no nos hemos vuelto a hablar.
Me siento rara sin el, pero a la vez no estoy de acuerdo con lo que esta haciendo y yo se que lo entiende mejor conmigo, que si su propia novia se lo reclamara.
Ojala se de cuenta de lo que está haciendo. La verdad no imagine que me pudiera hacer tanta falta no hablar con el.

1 comentario:

azulquitapenas dijo...

Es muy claro el universo en el que se desenvuelve Abril, hay que corregir varias cositas de ortografía sobretodo. Ve un poco más allá del porqué le gusta tanto Andrés Caicedo, y pasea a Abril por un sitio como Lugar a Dudas, a ver qué le sucede.
http://www.lugaradudas.org/