jueves, 25 de septiembre de 2008

Tiempo + Color

Los colores de Abril son la transición cromática del Violeta al Naranja.
Sus tristezas y su parte interna y sentimental se ve reflejada con el violeta y los colores fríos que la siguen. Sus alegrías y momentos festivos van muy unidos a la luz e intensidad del naranja.
Sus pinturas son muestra de esto.

El tiempo de la historia se divide entre el gran mundo de ideas, recuerdos y pensamientos en los que divaga Abril a través de su vida, y por otro lado el presente que vive mientras trae todos estos recuerdos; el cual es un momento decisivo pues esta ubicada en el "punto de giro" de su vida, en un momento en el que la decision que tome sobre que rumbo llevar puede cambiar totalmente su historia.

viernes, 12 de septiembre de 2008

...Ejercicio!

Primera Persona:

Mi obra es tan sólo una muestra de lo que dicen mis sentimientos. Dejo que mi cuerpo sea el que guíe el movimiento de mi pincel, mientras mi corazón escoge cada color de mi paleta de oleos. Es así y siempre lo ha sido.

Segunda Persona:

Tu obra es tan sólo una muestra de lo que expresan tus sentimientos. Siempre vas a dejar que tu cuerpo sea el que guíe el movimiento de tu pincel, mientras tu corazón escoge cada color de la paleta de oleos. Es así y siempre lo será.

Tercera Persona:

La obra de Abril es tan sólo una muestra de lo que dicen sus sentimientos. Ella deja que su cuerpo sea el que guíe el movimiento de su pincel, mientras su corazón escoge cada color de su paleta de oleos. Es así y siempre lo ha sido.

*Me siento muy comoda escribiendo en primera persona.

jueves, 11 de septiembre de 2008

El Universo de Abril...


Todos los días recorro el mismo trayecto. De mi casa a la universidad o viceversa. Hay quienes me dicen que deje de usar el mismo camino, porque puede ser peligroso, que de vez en cuando coja otro o que busque con quien irme. Pero es el único que me sé y después de tantos años me acostumbre. Ya hasta soy amiga del dueño de la panadería donde siempre salgo a coger el bus cerca de mi universidad y también de la señora que vende minutos en la esquina de la unidad donde vivo.
Si fuera peligroso, ya me hubiera pasado algo.

La gente en esta ciudad se asusta por todo. Que hay ladrones, que los atentados terroristas, los violadores y hasta los capuchos de la Universidad del Valle con sus revueltas. Pero entonces yo me pregunto, ¿Qué hacemos si ésta situación posiblemente va a seguir pasando?, ¿Nos escondemos? ¿Nos vamos de la ciudad? Yo por eso aprendí a vivir reconociendo lo que pasa pero sin temerle a que siga sucediendo.

Sofía es una de las que se llena de terror y pánico por todo lo que sucede. Si por ella fuera yo no andaría tan relajada como ando por la ciudad.

Vivo en el sur pero mi Universidad queda en el Oeste de la ciudad, justo al frente del Río Cali. Me encanta irme caminando con mis compañeros de Arte por ahí. Pensar en la vida, en la ciudad y en como amaría haber estado en la Cali de mi escritor favorito, Andrés Caicedo. No se si ya me he vuelto medio melancólica con ese tema, pero cada vez creo más en la afirmación que un día el hizo “Cali es una ciudad que espera, pero no le abre las puertas a los desesperados”. Y yo soy una de esas desesperadas.
Mi vida y sobretodo mi estado de ánimo depende muchas veces del lugar donde me encuentre.

Mi universidad es pequeña, no es la mejor en la ciudad pero me encanta como es, tiene muchos talleres en los que normalmente estoy, ahí veo casi todas mis clases. Para mi la universidad es el espacio donde exploro cada vez más mi interior a medida que voy aprendiendo más sobre la evolución del arte a través de los años. Allá soy muy curiosa, pregunto de todo. Mis compañeros dicen que odian eso de mí, pero la verdad cada vez quiero saber más y más de las cosas que me enseñan.

En mi casa es otro cuento. No hablo mucho con mi hermana, sólo lo necesario. Me pregunta como me fue y si tengo muchos trabajos, y ya. Creo que el hecho de verla como mi madre o la que me quiere arreglar mi vida a su modo ha hecho que me aleje y no me interese que ella sepa mucho de lo que me pasa. Odio que me juzguen, y Sofía quiere hacerlo todo el Tiempo.
Creo que puedo afirmar, que cuando estoy en la casa no soy del todo feliz. No lo siento como mi hogar. Es el lugar en el que me toco vivir mientras logro graduarme y ver como empiezo a conseguir mi propia plata, y mi independencia.
De la ciudad me gustan muchas partes. San Antonio es mi favorita.
Allá mantenía todos los sábados con Samuel. Hablo en pasado porque las cosas ya no son así y eso me tiene un poco triste y hasta decepcionada.
Samuel consiguió Novia y después de eso se olvido de mí. A lo mejor empecé a ser un estorbo para el. Todavía no lo sé. Sólo me busca cuando necesita un concejo o simplemente siente la necesidad de hablar con alguien y desahogar todas sus culpas.
Siempre ha sido así, no entiendo porque no he logrado acostumbrarme.

Desde que lo conozco han pasado ya como seis o más novias, nunca se enamora, las consigue cada vez que le hace falta una nena al lado que lo consienta. Las enreda hasta poder llevarlas al segundo paso. Sí, a la cama. Y después que se lo dan, parece que pierde todo el interés en ellas. Y si la nena sigue detrás de el, la busca cada vez que quiere acostarse con alguien y ya.

Siempre supe que Samuel como amigo era el mejor, pero que pobre de las que quisieran ser sus novias.

La de ahora se llama Samanta, y la pobre esta muy enamorada. Es con la que más ha durado, ya llevan cuatro meses, porque no entiendo como pero es la única que no se ha dejado enredar tan fácilmente.
Pero hace unos días me entere que no es la única con que está saliendo.

Nunca me he metido en las relaciones de Samuel porque el vera que hace con su vida, pero no soporto la infidelidad y cuando me lo contó, sentí por primera vez rabia con el.
Le pegue una vaciada que hasta me arrepiento de algunos comentarios que le dije porque finalmente no me lo hizo a mí.
Desde ese día no nos hemos vuelto a hablar.
Me siento rara sin el, pero a la vez no estoy de acuerdo con lo que esta haciendo y yo se que lo entiende mejor conmigo, que si su propia novia se lo reclamara.
Ojala se de cuenta de lo que está haciendo. La verdad no imagine que me pudiera hacer tanta falta no hablar con el.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El Arte de Abril...


Es lunes en la tarde, y por fin puedo decir que me dio alegría haber venido a clase. No es que no me guste lo que estudio, al contrario, lo amo.
Lo amo porque me aleja de la cotidianidad y me lleva al mundo oculto que no todos podrían ver y sobretodo entender. Sofía nunca lo entendería.

Hoy, después de tanto tiempo de esperarlo, empecé a ver mi movimiento artístico favorito. Sí, el Surrealismo. La causa por la que desde mis 14 años supe que quería ser artista, y también el porque cada vez que mi profesora de arte en el colegio exponía nuestras “obras”, yo era la primera en irme, evadiendo a cuanta persona se acercara a mis lienzos, mirara extraño y al no entender nada de lo que tenía al frente quisiera una explicación profunda, que lastimosamente nunca tuve. Siempre me pregunte porque la gente necesita una explicación racional para todo. Y hasta el momento no encuentro su respuesta, o quizá si la tengo, pero se que como nunca estaré de acuerdo con estas personas, no quiero tratar de entenderlos.

Mi obra es tan sólo una muestra de lo que dicen mis sentimientos. Dejo que mi cuerpo sea el que guíe el movimiento de mi pincel, mientras mi corazón escoge cada color de mi paleta de oleos. Es así y siempre lo ha sido.

Nunca olvidare la ultima exposición que hizo mi profesora antes de graduarme. Mi lienzo era el más grande y sus colores los más explosivos, pero como siempre, mi pintura no debía ser entendida por nadie, pero todos querían su explicación.
Ese día me escondí de los preguntones, pero me asegure de poder escuchar cuanto comentario hicieran de mi cuadro. Fue una experiencia un poco extraña, pero a la vez divertida. Ni yo tenía claro que significaba lo que había hecho y mucho menos el porque. Al oír a estos “críticos” que saben de arte lo mismo que de física cuántica, me estremecí. Unos decían que era el infierno, supongo que por los colores calidos que use. Otros que era el nacimiento, porque había círculos que parecían huevos y unos seres extraños que para ellos eran como unos fetos, y que por lo general siempre los dibujo en todas partes. El que más me sorprendió fue mi profesor de Biología el cual se atrevió a ponerle nombre a mi obra, “Huevo en Formación”.

Desde que empece a hacer estos “rayones” como solía decirle a mis dibujos extraños, he tenido que lidiar con todas estas personas que creen tener la respuesta a todo. Pero afortunadamente sus comentarios han salido de mi mente con la misma rapidez que algún día intentaron entrar, sin causarme ningún tipo de interés o resentimiento.
Sólo dos personas han logrado traspasar esta barrera, mi hermana Sofía y Samuel, mi mejor amigo.

Sofía porque es a la única que cada vez que la escucho opinar algo de mis pinturas logra sacarme el mal genio de una forma absurda. Ella piensa que mis dibujos deberían ser analizados por un psicólogo pues cree que son una respuesta a la ausencia de nuestros padres y a lo difícil que ha sido nuestras vidas sin ellos. Pero no, esa nunca ha sido, ni será la razón por la que mis pinturas no son un bodegón, un lindo paisaje o un retrato de una hermosa mujer, como ella quisiera que fueran.

Y Samuelito, por todo lo contrario. A Samuel lo conocí de una forma extraña al poco tiempo de graduarme del Colegio y desde entonces nuestra amistad ha sido un poco rara pero es la única persona que me alegra el alma con sus palabras. Y aunque a veces desearía que fuera un poco más expresivo y afectuoso conmigo, lo he aprendido a querer con sus sueños, defectos y contradicciones. Porque eso sí, Samuel a veces puede llegar a estar mucho más loco que yo. Y eso que el es el cuerdo de esta “relación”.

Recuerdo muy bien el primer día que vino a mi apartamento. Al entrar a mi cuarto en lo primero en que se fijo fue en mis lienzos. Se paro en frente del más grande, el de “Los Huevos en Formación”, y poco a poco me fui interesando en que podría estar pasando por su mente en ese momento, pues fue el primero en no hacer esa mirada extraña que tanto odiaba. A partir de ese día aprendí a leer en su mirada lo que pensaba o lo que estaba sintiendo.
Sin atacarme de preguntas me dijo que ese cuadro tenía mucho de lo que yo llevaba en mi interior y que no era fácil de sacarlo.
Desde ese día es a la única persona que no temo en mostrarle lo que hago y preguntarle su opinión, así sea un boceto o el cuadro terminado, pues sé que nunca me va a cuestionar sobre lo quise representar o el porque lo hice.

Ojala a partir de hoy que empezare a ver más a fondo en que consiste el Surrealismo que es finalmente la corriente artística en la que siempre he pensado que se encuentran mis obras, pueda ir poco a poco entendiendo el porque de lo que hago y nose a lo mejor algún día podré pararme en frente de un gran publico y explicarles con certeza que es lo que estoy representando en mis lienzos.